Publicado en Ensayo

EL DULCE MISTERIO DE LA MUJER AZUL

Portada del Libro 
Hozare o la Mujer azul

David Figueroa González

“Donde flota el sueño azul,

se piensa en el porvenir como en la aurora,

 y se oyen risas que quitan la tristeza,”

Rubén Darío


El amor es una coyuntura que nos acerca a lo más sublime del alma, sin embargo, para algunos es sólo el cortejo lo que causa esa sensación de adrenalina y placer, como lo dijo Cervantes: “es más divertido el camino que la posada.” Ese afecto y sus diferentes aristas generan  primaveras y tifones, mientras los enamorados ven el arcoíris en el rostro de la mujer amada, quienes han sufrido “son el marinero que al ver la mar suspira”.   

Quien ha sufrido por los caprichos de ese sentimiento no correspondido viven encerrado en los laberintos de su corazón, algunos terapeutas suelen aconsejar a los aquejados del “guayabo” dejarse acariciar los sentidos por las aves, las flores, es decir una aproximación profunda a la naturaleza.

Amor y desamor son dos caras de una misma moneda, es ese dulce misterio que le dasazón a la vida. En el poemario Hozare o La mujer azul, del poeta Manuel Barreto, estos sentimientos se ven reflejados a lo largo del libro,  generando empatía en los lectores que han transitado estos mares  y  es que todo el que ama fantasea, y se recrea en su propio cosmos; así lo observamos en el poema II de la primera parte:

Entonces tendré que meterme en los sesos

que ella simplemente fue un personaje

destacado en mi Novela llamada

Hozare o la mujer azul

Si es la solución

para arrancármela de la cabeza

Ahora estoy imaginándome

que está haciendo la cena

y me esta esperando con un beso en la puerta

ya siento que está preocupada

puesto que no he llegado

He dicho que no quiero imaginarla

pero ya ven la imaginación esta corriendo

 Una voz amorosa establece un lenguaje coloquial que exterioriza un afecto, un estado de transición entre sentimientos, el lector puede observar una brecha entre los dos amantes que se inicia con la distancia-silencio, esa distancia que impone el creador de este poema-novela. El cual nos sumerge en un realismo mágico donde lo real es fantasía y la fantasía se hace lirismo. Esta dicotomía a pesar de parecer confusa es premeditada y le permite al escritor  Manuel Barreto desnudar su alma; el siguiente fragmento del poema VI del cuerpo inicial  da fe  de ello:

 Yo hombre creador de Hozare o la Mujer Azul

 me asignaré mi propio juez del amor

La noche, el día, la flor ,

 y las piedras           

son los testigos

de este vínculo amoroso y perdido

Ahora es necesario que bajen Dioses infelices

y desde sus propias grutas

me dicten el poder

para olvidarme de Hozare para siempre

 Ella habita en mis sueños

la llevo en mis venas

en los puntos infinitos de mis talones

 Ya siento la despedida

el final de un comienzo perdido

donde la memoria duele

y los ojos lloran sangre

En este libro la voz del poeta  exalta la belleza de su mujer ideal  Hozare, el vate nos recuerda que la mujer fue primero para el hombre una presa, un cuerpo que se puede arrebatar, sin embargo  hace que este curioso hecho evolucione  y se inviertan los roles, entonces  el cazador es cazado y termina devorado por la deidad que acechaba. En el poema V  de la segunda parte disfrutamos de esos elementos:

Hozare o la Mujer Azul

vive en mi sien

brotando fuego de una ira

realidad cualquiera fruto de la fantasía

la veo lavarse las manos

con el líquido de la imaginación

Otra vez la veo

lejos llorando en el pecho de un pez

Ella que no pensó morirse

está soñándose a duras penas

en esta novela que no termina

y yo que nunca pensé amarla

en la realidad inventada por un androide

Ahora viene lentamente naciendo en rosa

Nadie ve la suerte de mi ser

y después nadie dice como yo

hermosa realidad de un hechizo infernal

A lo largo de este poema-novela por la gracia de la pluma de Manuel Barreto  rememoramos a Dante y su disyuntiva amorosa, él  sólo aspiraba a la anuencia de Beatriz, a su aprobación. En este caso Beatriz  al igual que Hozare  las vemos pasar siempre lejos,  y  a los poetas sólo le preocupa si le saluda o no (la cercanía). Por una parte Cuando Beatriz está displicente evita la salutación y Dante se estremece. “Me saludó -dice la primera vez que la vio- me pareció entonces ver todos los términos de la felicidad”. Mientras Hozare mujer-Diosa, Maná y Musa del poeta Manuel  es quien  lo lleva a decir: De ti tengo lo posible para vivir/la cercanía de tu nombre/Siempre estás adentro/latiendo en mi sangre/desde aquel hechizo/donde sembraste/un jardín oscuro en mis sesos”

Al igual que el escritor Julio Cortázar en su novela Rayuela donde saltas entre los capítulos del libro, como si se tratara del juego infantil del mismo nombre, en el Poema-novela Hozare o la mujer Azul el lector puede pasar entre los cuerpos que componen el libro con la misma libertad que se dispone para disfrutar la mencionada Novela de Cortázar, así pues; pudiésemos comenzar por la última parte del libro, es decir con el poema II de la cuarta parte:

Debo decirte Hozare

tengo de ti la fortuna

y tengo la necesidad de saber

para qué me sirven

tantos poemas dedicados a tu existencia

sin embargo no negaré

que tú Hozare me llevaras a la fama

 gracias a tu belleza femenina

que sostiene mi locura de amarte

Ahora mismo descifro en este amanecer

 tus andadas sutiles en mi lengua

Tú que entiendes de mis sudores

y vuelves a entender de mis sueños

Este poemario  consta de cuatro partes  o cuerpos,  una disposición que quizás no fue al azar por parte del autor  debido a la simbología de este número, el cual para los Dogón, grupo étnico que vive en la región central de Malí, el cuatro es el número de la feminidad y símbolo de la matriz original. De igual manera para el psicoanalista Jung; utiliza  este número es la representación arquetípica de  Eva, personificando funciones puramente instintivas y biológicas; pudiéramos decir  la Helena de Fausto, que figura el nivel romántico y estético, o  también la  Hozare de Manuel Barreto, quien es objeto de esa veneración, de ese deseo casi obsesivo, ejemplo de ello lo detallamos en el poema I de la cuarta parte

De ti me queda tu olor vertical en la memoria

que se desliza por las paredes de la tristeza

ya habrá un sabio que te diga

Hozare eres la reina de los bosques

la que nunca supo de Manuel y su trono

la que nunca supo del país fantástico que tenía

Pero tampoco supo que vivo en un país oscuro

donde rechazan la poesía.

El azul como símbolo fue consagrado por el romanticismo, por  el poeta alemán Novalis, quien lo estableció a través de la llamada “die blaue blume”, la flor azul. Inspirado por una pintura de su amigo Friedrich Schwedenstein,   Novalis  usó este icono  en su novela Heinrich von Ofterdingen (Enrique de Ofterdingen), para representar el anhelo, el amor y el afán metafísico por lo infinito.  En este sentido el poeta Rubén Darío Confesó una vez: “El azul es para mí el color del ensueño, el color del arte, un color helénico y homérico, color oceánico y fundamental”. En Hozare o la Mujer azul, el escritor Yaracuyano baña de esta “azulidad”  a su amada, elevándola a la infinidad del cielo, consagrándola con  la pureza del agua, y así  de cierta forma la hace inalcanzable,  pues pertenece a lo divino: en el poema II de la tercera parte damos cuenta de ello

La Hozare del mar

es la viviente que toca

mis sentidos poéticos antiguos

espero lo posible para vivir

para cubrir de luna su andar

De mí ella tiene un barco de cristal

donde los compañeros de viajes

no son más que mis deseos prolongados

 más por eso he fundado

cuerpos vivientes en mi puerto marino

 De ella tengo lo que nunca he tenido

 un poema real maravilloso

 poema viviente de alas cósmicas

donde lo amoroso me da en la niñez

y siento caliente el pecho

Azulmente amo a Hozare

Hozare es la Eva del Poeta,  la cómplice de sus sentimientos, quien   desnuda y cambia su cosmovisión, es el símbolo  de la perfección que vemos plasmados en los versos de este poemario, Nietzsche dice que: “la mujer perfecta es un tipo de humanidad superior al hombre perfecto, y además es más insólito”. Así vemos como tras esta  “mujer perfecta” se escapa el alma del escritor, se va  drenando por su mano hasta quedar plasmada (esculpida) en sus versos  y  con vida propia en los poemas de Hozare o la Mujer azul

Anuncios

Autor:

Escritor Venezolano, amante de la literatura en todos sus géneros

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s