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Falso Ejercicio El encuentro del cuerpo con la palabra

“Un hombre ama a una mujer y la besa:

 de ese beso nace el mundo”

Octavio Paz

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El erotismo es una experiencia que nace del interior y  se manifiesta en las múltiples situaciones y experiencias de la vida. El erotismo está del lado de la pasión y su ámbito es el cuerpo, nos refiere al reino de los placeres y displaceres del sexo, a la sensualidad, al desafío, a esa aventura que va la  más allá de los sentidos y cuando se baña de poesía el erotismo trasciende  todo lo tangible e imaginable del universo.

Este tipo de poesía le canta al deseo de los cuerpos amorosos que se entregan  en las palabras, lo recrea y lo difunde  mediante el lenguaje, para hacerlo más sublime, ya que los cuerpos vuelen al encuentro apasionado de las letras. Estas imágenes auditivas rescatan al cuerpo de los deseos mundanos para exaltarlos en un canto lírico.

En el Poemario Falso Ejercicio del escritor José Gregorio González Márquez, disfrutamos de términos que describen elegancia, voluptuosidad, belleza, sensualidad, placer, delicadeza y erotismo, ellos bañan los versos de vida e intimidad con esa soltura idílica que identifica la pluma de este escritor merideño. En este libro estamos ante una poesía sugestivamente erótica, característica que rodea por completo esta nueva producción literaria de mi estimado hermano – poeta. Sus composiciones captan, tanto en su léxico como en su estructura, lo delicado y grácil de la poesía, a demás nos aporta una fina sensibilidad amorosa, muy distinta del tono mundano y ordinario que encontramos en la poesía erótica de otros escritores. Creo que no existe mejor manera de acabar estas líneas que citando el poema de la página 21 de esta obra para ejemplificar dichas cualidades:

Sólo a tu regreso

de la memoria arcana

me atrevo a descubrir

el espejo que guarda

tus inquietos labios

No es hora de resignarse

y perseguir la agonía

es momento de avizorar

tu rostro escondido en la distancia

Como nos ilustrar el escritor mexicano Octavio Paz “El erotismo y el amor son formas derivadas del instinto sexual: cristalizaciones, sublimaciones, perversiones y condensaciones que transforman a la sexualidad y la vuelven, muchas veces, incognoscible.” No obstante,  el erotismo va mucho más allá de la fusión  de los cuerpos, es el encuentro de las ideas y las palabras  en la poesía, donde se crea una comunión entre  el deseo, la imaginación y la palabra,  de esta manera la poesía erótica es la canalización  del frenesí amoroso y  la voz interna del poeta,  elementos  que  podemos disfrutar en los siguientes versos:

Deshilo tu pubis

recorro las fisuras

que nacen de la batalla

Ungido por tus temblores

me consumo en el puerto

en la hondura    en el regreso

Escribía amorosamente el poeta Borges. “Si una mujer comparte mi amor/ mi verso rozará la décima esfera de los cielos concéntricos / Si una mujer desdeña mi amor/ haré de mi tristeza una música/ un alto rió que siga resonando en el tiempo/”. En tal sentido el poeta José Gregorio González Márquez,  despierta con su creación a esa  mujer con la que todos soñamos, razón por la cual, en los versos de Falso Ejercicio disfrutamos  como la poesía y el amor se convierten  en un hechizo que permite  la materialización  del cuerpo en la palabra, intimismo que nos regala una  expresión genuina de una poesía amorosa y erótica, en las siguientes líneas damos cuenta de ello:

Quizás sean tus senos

el lugar donde los pájaros

se advienen a los crepúsculos

y concurren a contemplar las miradas

Quizás sea tu pubis

el limbo donde van las voces

a dormitar la ternura

y presentir el engaño

Octavio Paz afirma: “la sexualidad, el erotismo y el amor son tres caras de una misma realidad donde el sexo es la fuente primordial. De estas tres expresiones de la vida, donde el sexo funciona como el centro y el pivote de esta geometría pasional”, de esta manera las  líneas  de este poemario nos va impregnando de esa trinidad cuasi espiritual que nos evoca imágenes sugerentes y traslada al mundo de Eros, el siguiente texto nos ilustra:

Mi rostro

pleno de desamparos

no reconoce las formas del abandono

dejo la voluntad de verte

a las grietas que ahondan

los círculos del espejo

Existo para calcinar la pasión

y sobrevivir a las curvaturas

de tu pelvis

Para el estudioso francés Georges Bataille existen tres tipos de erotismo, el de los cuerpos, el de los corazones y el erotismo religioso. En los tres se pretende zanjar la experiencia de la discontinuidad, de la diferencia, del aislamiento subjetivo a través de la vivencia de continuidad, con un amante, un amado, o un dios, a través del cuerpo o del ser., quizás de estos elementos se vale el autor de Falso Ejercicio  para transportarnos  a la ritualidad del cuerpo como espacio para el goce  de la palabra, así lo podemos detallar en el siguiente  poema:

Comprometido por las liturgias

levanto la cara al  horizonte

envuelto en ritos ancestrales

mi cuerpo desaparece

en la longevidad de la tarde

incorpóreo gesto me calcina

hasta nombrarme

alma incinerada

viento alado

condenado al fracaso

El amor físico y  literario lleva en si cierto tipo de locura, así el amor es un estado demencial que nos posee y lo poseemos,  transformando todo en un mar convulsionado de pasión, donde el sexo enmarca  y agrega notas musicales a los cuerpos, quienes encantados crean una  fusión  Eros-Tanos  en un canto general. Energía que nos envuelve y nos regocija en las siguientes líneas:

Vierte

en el cuenco de mis manos

tu mirada

para que se inmolen las heridas

y desaparezcan las sombras

Rompe las fronteras

desplázame hasta tu piel

usa un torbellino de mariposas

que rodeen las ínfimas ventanas

por donde escapan mis caricias

Reinventa

mi voz cansada

para que se  prolongue  en la oscuridad

y despeje las noches de ausencia

 Nos recuerda el poeta Francisco Umbral con un deje libidinal. “Una sexualidad erotizada, madura, fantaseante, creativa, imaginada, lírica, con sentido de lo sagrado, no puede salir jamás de la imaginación y se siente más rica con sus fantasías, fantasías que no suponen soledad, sino que se multiplican con la compañía” Por otro lado, según se vea el erotismo, está lo que Bataille llama el erotismo de los corazones, cualitativamente más sagrado, ese ardiente y pasional erotismo donde el ser amado… es asido, donde no se escapa, donde los seres en su discontinuidad se abren a la experiencia de la continuidad en el éxtasis, jugando así con los límites del ser. Por tanto Falso Ejercicio es el resultado de una poética corporal que nos envuelve en una atmosfera donde se respira  el deseo,  la ritualidad y la despedida, en un espacio donde las  metáforas  rememoran  nuestras historias.

Busco

en la anatomía de los herejes

el lenguaje de los cirios

celebro en silencio

la presencia de tus frases esquivas

no me obligo a reconocer coincidencias

ni a escribir poemas líticos

me expatrian por amar tu cordura

me arrebatan sin piedad

la voz de tus milagros

A esta hora
es inútil hablar con los grillos

David Figueroa González

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Una pluma lírica que embriaga los sentidos

Acercamiento a los versos de Luis Alberto Angulo

“Hay un instante

en que todo calla”

 

Luis Alberto Angulo

 

La vida nos acerca como la gravedad que por su naturaleza atrae a las cosas,  así vamos conociendo personas,  algunas veces de manera personal, otras; tenemos la oportunidad de toparnos con sus obras,  pero en ciertos casos,  se  tiene la suerte de conocer la obra y también a sus autores, es eso precisamente  lo que  en estas líneas  me gustaría resaltar.  Como es el hecho de haber conocido al escritor Luis Alberto Angulo, primero  por sus libros y  luego personalmente en la ciudad de  Barinas en una reunión de la Red de Escritores.

Luis Alberto Angulo,  hombre sencillo y de buen humor, siempre  dispuesto a la tertulia, nos regala en sus escritos una visión  filosófica de la vida y con gran profundidad vital;  incluso desde sus primeros poemas  logramos apreciar esas características,  así lo apreciamos en el poema Distancia, el mismo pertenece a la Antología de la casa sola (1972-1979):

Uno pasa y no sabe

sobre la vida y el tiempo

Escucha el ala

y la brisa

y la memoria

Uno es del

torvo acantilado

la espuma d la ola

Es distancia

desde abajo

y para el cielo infinito

Sólida materia

terrestre y dura.”

 Ahora bien,  como lo manifesté al comienzo conocí a Luis Alberto por sus escritos,  en ellos he disfrutado de una pluma lírica que embriaga los sentidos y traslada la imaginación a mundos pluridimensionales donde manifiesta una trinidad tiempo,  alma y  nostalgia que se fusionan, en este sentido en el texto que da título al poemario  Una niebla que no borra observamos lo planteado anteriormente:

Totalidad liquida del tiempo

Río volátil con huella de mañana

y asombrada tarde alargándose nocturna

un paso en línea recta

para quien naufraga, niebla,

en tus orillas”

El escritor Juan Calzadilla  nos dice  del poeta lo siguiente: “su obra gira en torno a cuatro o cinco grandes ciclos temáticos, en los cuales se funda un realismo de la visión cuya piedra angular nos remite….a través de textos breves o fragmentarios al tiempo ido, a la infancia campesina, a la fascinación del paisaje o los recuerdos paternos…” De esta manera,  en los siguientes  versos de Mi padre de Ochenta, el cual pertenece  al libro Antípodas, donde se valida lo expuesto por Calzadilla:

mi padre de 80 es un viejo hermoso

de juventud plena de 37 de mis 43

de mis 15 a la vez de padre de su nieto

es poeta e inventor desde pequeño

su vocación de sabio le permite hablarnos

en silencio o a toda voz cara a cara

monta caballo a la manera de jinetes

nacidos encima de sus bestias

trabaja de sol a sol con una alegría

que siempre he de envidiarle

se enamora con frescura fácilmente

pero su amor y su amistad tienen su tiempo…”

 

En los textos del  escritor Luis Alberto Angulo se respira una armonía romántica que eleva los corazones como las olas en la mar, su pluma es una gaviota que se entrega en las páginas de sus escritos y así regalarnos un viaje al amor idealizado y  en las Líneas de Mar y vino, el cual es parte del libro   De norte a sur disfrutamos de esos elementos que nos pasean por la sensualidad y la pasión amorosa:

vino el celacanto y se fue

me embriagó su ausencia

no existe nada más profundo

que el olvido

un minuto de luz lo vale todo

no vale nada

vino la noche con ella

del mar y tierra y yo en el aire

vino del mar salobre

al encuentro con mis olas” 

En el ensayo titulado  “Arte y Ciencias” de  José Iraides Belandria nos explica que como la geometría se relaciona con la literatura y este caso en especial con la poesía, así indica: “El Fractal es una estructura geométrica la cual describe un  caos aparente,”  y luego en otro párrafo nos manifiesta: “El poemario de Luis Alberto Angulo se titula justamente Fractal y en él las palabras se estructuran como esa  disposición geométrica en el que se revela un caos y un orden escondido.”   Yo diría que es una especie de paradoja, palabra-tiempo donde el poeta  somete sus versos a una linealidad que él mismo altera y llena de sentidos íntimos y  la realidad se diluye en la memoria, la vida y la muerte. Muestra de ello la observamos en Nada que conseguir

“mirar hacia atrás o hacia delante sólo desde aquí

el pasado o el futuro puedes ver en el presente

real y vivo libre de añoranza y expectativa

silencia tu alma silencia tu mente

deja que brote de tu corazón

pequeño y simple

el universo entero

nada que conseguir

nada que buscar

quédate en ti como la flor

que no pregunta

y más allá y más acá del tiempo

es plena “

El poemario Imágenes del parque es un canto a la reflexión y a la metafísica, donde el  hombre  se hace  palabra y  el amor trasciende lo material, sus versos  revelan el lado  romántico-espiritual y filosófico-carnal del poeta; quien asegura: “Quisiera perderme en el olvido/ y en el prodigio de amar/ permanecer aquí y ahora/ que cada acto sea una meditación”. Así mismo, el neurólogo y psiquiatra austriaco Viktor E. Frankl nos ilustra: “El amor trasciende a la persona física del ser amado y encuentra su sentido en lo más profundo en el ser espiritual del otro, en su yo intimo.”  Es así como  lo planteado anteriormente se observa en el poema Tantra:

“Piérdete en mí

amor mío

como yo me pierdo en ti

 

sé aquí  mismo ahora

el universo todo

que muere y vive

en un instante”

El escritor José Carlos De Nóbrega nos indica “La Poesía del Decir es, si lo sabrá Luis Alberto Angulo, un diálogo libertario y comunitario a contracorriente del Poder que promueve el envilecimiento. Sólo así los peones de hacienda bailan joropo trancao con las sirenas que enamoraron a Ulises. ”  Por lo que,  en este  libro Poética del decir   observamos como el autor logra en sus versos mantener una relación espacio-tiempo del hombre y su entorno, quizás de esta unión  proviene ese carácter humanista que disfrutamos en cada una de sus líneas, sensación de solidaridad-profética  que surge en nosotros amanera de reflexión, luego de disfrutar esta obra; hecho que en el siguiente poema  titulado La poesía del decir podemos constatar:

“La poesía del decir puede ser de carácter metafísico, existencial, político, minimalista y explayada, puede incluso, tener un tono iluminado, reflexivo, prosaico, medido;

 no hay, en realidad, cartabones que la limiten,

pero tiene que decir, manifestar, anticipar, sugerir, exclamar, advertir, descubrir, denotar:

es de naturaleza verbal y sustantiva más que adjetiva…

no se propone ser hermética, ocultadora, secreta o pura,

se reconoce en el habla, es inclusiva, plural, no es especializada; es inteligente e intuitiva al mismo tiempo…

su emoción mental está inserta en lo afectivo,

propone la fusión de géneros y el hallazgo común, hay un desplazamiento radical del yo literario

 a favor de la creación…

es visual, rítmica, desdeña las convenciones a propósito de la imagen y la artificialidad versificadora

 del “artefacto poético”…

es orgánica y está asentada como propuesta,

en el aquí y ahora de

 “las cosas como son”.

Para concluir, leyendo algunos de los  trabajos de Luis Alberto Angulo, en especial el introito a Contrapunto barinés se observa  que  ni el tiempo que todo corroe ha podido arrancar del alma  de este poeta sus pasos por la inmensidad del Llano venezolano. Como diría el cantautor Pablo Milanés: “Cada paso anterior deja una huella  que lejos de borrarse se incorpora”.  Así sus orígenes de hombre de pie de Monte se conservan en sus escritos bañados por  la biodiversidad de estas tierras  las cuales se relacionan  armónicamente con sus palabras, ellas le permiten al autor unir todos estos elementos en un solo canto, y dárnoslo en sus versos para que lo disfrutemos de manera solidaria, como el mismo nos los indica:

 

Rudo canto e historia larga y extendida, como la sabana que canta, las coplas de Viento barinés… Recuerdo que fueron intensos días de faena creativa sobre su pequeña máquina de escribir. Él fue en aquel recorrido de patrón y yo de acompañante, al igual que como cuando tantas veces viajé de niño como copiloto, en su vieja camioneta Willys hasta las sabanas de San Lorenzo, cerca del pueblo de El Real en el estado Barinas.”  

David Figueroa González

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No es una despedida… Son palabras a tu regreso

“Y pienso que no quieres marcharte

 sin haberme besado.”

Walt Whitman

Tantas  veces  hemos dicho adiós, tantas  que mis mejillas no recuerdan aquel primer beso de bienvenida. Al parecer  las ilusiones se han dormido bajo las alas de las estrellas y la bruma que cubren las montañas se  anidan en mis pensamientos. Es que el faro que solía guiar mi corazón apagó su luz, ahora  navego a la deriva en los mares de tu amor, lugar incierto que en los mapas no encuentro.  Tales palabras que te dedico en estas líneas, me acercan  al Poema De La Despedida del escritor José Ángel Buesa:

Este cariño triste, y apasionado, y loco,
me lo sembré en el alma para quererte a ti.
No sé si te amé mucho… no sé si te amé poco;
pero sí sé que nunca volveré a amar así.

Me queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo, 
y el corazón me dice que no te olvidaré;
pero, al quedarme solo, sabiendo que te pierdo,
tal vez empiezo a amarte como jamás te amé

 

Como dijo el poeta Vicente Gerbasi: “venimos de la noche y hacia la noche vamos”, pero mientras navegamos ¿hacia dónde nos dirigimos? La incertidumbre viaja a mi lado con la persistencia que sólo la roca bajo la gota aguanta

Siempre dije que no sería el tipo de hombre que esperaría el masticar de otros para poder comer, sin embargo, mientras planifico mi vida, va ese Dios de las alturas dibujando una sonrisa en su rostro, y en tanto espero la decisión de terceros para poder hacer realidad algunas fantasías. . . ¿No dijo alguien que las fantasías eran mejor dejarlas en su mundo imaginario?

Necio, hombre necio  soy,  ya que busco  detrás de las sombras un poco de luz y a medida que las enfrento  se pierden entre los rayos tenues de la tarde,  quedando bañado de penumbras y seco de claridad, hecho que  relaciono con el siguiente fragmento del poema Penumbra y Claridad de la poetisa Cloth:

La penumbra ha llegado ya y ellos se esconden,

sus ojos no verán ni sus oídos escucharan.

Porque la confusión es tal, que el mal es bien;

lo anormal es normal, y lo antinatural es natural.

Pero algunos sanos y salvos, por tu amor quedarán;

 

Aprendo o trato de aprender que el presente es importante, porque es el ahora y no tenemos la certeza del mañana. Que el pasado ya partió a enterrar las horas difuntas. No obstante, que sería de la vida sin la esperanza del porvenir, que sería de la humanidad sin la convicción de que el sol saldrá mañana y que los errores de hoy se convertirán en recuerdos.

El gran poeta Cesar Vallejo dijo una vez:

 

Hay soledad en el hogar sin bulla,
sin noticias, sin verde, sin niñez.
Y si hay algo quebrado en esta tarde,
y que baja y que cruje,
son dos viejos caminos blancos, curvos.

Por ellos va mi corazón a pie.

 

Ese poema casualmente me recuerda tu partida, aunque, todavía no te has ido. Es que  el susurro de tu voz en la noche se convierte en una cascada y esa ausencia cuando estas a mi lado, pero con el teléfono en las manos,  en más fría que tus pies sin medias.

Siempre se quiebra la tarde en el horizonte ambarino, sobre todo cuando estamos sentados en aquel tanque, donde nos comemos el cielo y tu corazón confundido de tanto mirar, se va desnudando, bañado de infancia y temor.

Entre tantos avatares llega Neruda y me dice con afecto; dile a tu amada:

Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

 

Sólo para recordarme que no es mía, que ella es de la vida, que nadie es de nadie y la pertenecía es un concepto egoísta para estar relacionado con el amor, sin embargo, sabio ese joven Neruda de 20 poemas de amor y una canción desesperada, que deja espacio a la esperanza, la esperanza de la palabra  que llega a lo lejos y también  ” se adelgazan a veces como las huellas de las gaviotas en las playas”, así como el beso que calla lo que no se desea oír, o lo que no necesita ser explicado.

Para concluir el poeta me aconseja, coméntale entre sábanas:

 

Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

 

Y así, claro y sencillo como noche de luna llena, te regalé mi silencio y tú entre mis labios dejaste el silencio tuyo, con sabor a lágrimas.

 

David Figueroa González

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La crónica más que un género, una mesa redonda para deliberar

(…)la historia de la noche alumbrada y la que está por abrirse,

la historia del comienzo y del fin…”

Ramón Palomares

 

En el corazón literario yaracuyano moran seres mágicos  tales como José Parra, Pálmenes Yarza, Morita Carrillo, Rafael Zárraga entre otros. Estos mundos creados forman en el ideario del estado una sensación de satisfacción por contar con tan celebres escritores. En este sentido, Rafael Zárraga siempre fue un amigo  que dedicó su tiempo al estudio de la lectura y a la escritura.  Logró plantar  en sus trabajos  el amor por su pueblo, su gente  y sus tradiciones; con una destreza que le permitió narrar y crear universos múltiples,  como los cuentos infinitos de  nuestros abuelos.

 

En lo personal compartir con Zárraga siempre fue gratificante, recrearse con  las  anécdotas de sus viajes por Europa, disfrutar de su conocimiento sobre el tango y, sobre todo, de su incansable espíritu bohemio que  nos permitía participar de la gran hermandad de la Pagoda, donde la creatividad siempre se mantuvo  en el ambiente. Puedo decir que Rafael Zárraga siempre buscó descifrar la esencia, la naturaleza del colectivo, mediante su yo múltiple, para así eternizar en sus obras la belleza, la magia y las historias que le hicieron  amar y  comprometerse con  su tierra. Me permito estas líneas anticipatorias en virtud de contares, obra plena de crónicas para esta mesa redonda.

 

El   mes de octubre de 2011 se llevó a cabo la Primera Bienal Rafael Zárraga,  donde el pueblo yaracuyano rindió homenaje a este escritor que tantos  laureles nos brindó; en tanto una de las categorías que entró en concurso fue la de Crónicas, donde resultó ganadora  la obra Vivencias y tradiciones en el rancho campanario, estancia de mi abuelo el guerrillero” del escritor Luis Mendoza Silva, y se entregaron  también las siguientes menciones: “Esa voz que venía de ella era sangre de mi abuela” de Bethilde Ledezma; “Kiko, mi vecino” de Yohana Toro; “Carne de avión”, de  Eleazar Molina y  Alí Primera: Entrevista imaginaria,” de Pedro Concepción, siendo jurados: Antonio Trujillo, Pedro Ruiz y Samuel López.

 

El periodista Earle Herrera, en su libro La magia de la crónica, expresa: “En un principio fue la historia escrita, la relación de los hechos pasados de acuerdo al orden en que ocurrieron, se convierte en género literario cuando surge de sus oficiantes la preocupación  no sólo de contar, sino por hacerlo bien y en forma amena, clara y agradable para  el lector”,  es decir,  un género que tiene analogía  con la historia, la literatura y el periodismo.  Parte de esa característica narrativa la precisamos en el siguiente párrafo de la obra ganadora: 

 

“En lo alto, un gavilán primito hacía múltiples piruetas, como si danzara al ritmo de la música ininterrumpida, que producía el contacto de la brisa con las palmeras resecas e inmóviles, las cuales en las distancias inconmensurables, confundíase, con los molinos de viento donde abrevaba el ganado su sed de siglos. El verano había sido largo e intenso, casi similar al de 1905, nos contaba en la cocina con su voz de ángel, la abuela Secundina, mientras atizaba el fogón oloroso a dulce de quinchonchos y fritangas.”

 

La crónica  según varios autores debe ser un relato fidedigno de los hechos, si bien,  puede no poseer  orden cronológico sí deben estar narradas con humor, poesía y un estilo peculiar que identifique a su autor. Esta amenidad en la escritura y en la forma de presentar los hechos es lo que hace de las “Vivencias y tradiciones en el rancho campanario, estancia de mi abuelo el guerrillero,” una lectura interesante desde su primer párrafo, pues su autor logra captar nuestro interés mediante una evocación  con sabor a familia:

 

“1992. Era abril. Y, después de tiempos de ausencia, volvimos al Rancho Campanario. Los dos viejos con su ternura senil fueron a recibirnos al tranquero, bajo el intenso calor del medio día soledoso, allí nos abrazamos, cansados y estresados por el viaje, pues, son varias horas de carretera y, aproximadamente unas cinco o seis leguas de tortuoso camino, desde donde nos dejó la rústica “Power” del viejo Mingo, único vehículo que con su ruido de abejorro, andaba por aquellas soledades.”

 

Del  Análisis de los elementos temáticos característicos de la crónica literaria de cara a su clasificación documental,  de los  profesores  João Batista Ernesto de Moraes  y Maura Duarte Moreira Guarido, podemos citar: “Una de las caras de la crónica contemporánea: es el abordaje de temas cotidianos, sin ninguna pretensión, en apariencia, de intentar un ahondamiento en los hechos abordados en sus textos, manteniendo siempre un fijado tono coloquial, un especie de conversación. Sin embargo, este tránsito entre lo cotidiano y lo literario,  funciona como inyector de perennidad, objetivamente da la luz al género literario,”  por lo que la fisonomía  contemporánea de la  crónica está relacionada a un tiempo mínimo,  un ayer que todavía tiene olor  a hoy, por así decir, un instante de pequeñas y grandes alegrías o desventuras dentro de lo cotidiano:

 

“La tierra se secó tanto en aquel tiempo -seguía contando la abuela- que no volvió a producir agua, ni frutos comestibles. Los animales que pudieron emigraron a otros territorios, mientras los que por falta de fuerzas no lograron huir, murieron en el intento de subir la montaña distante, donde presentían humedad y, por allí fueron quedando calcinados y rendidos en esteros desérticos. En los caminos polvorientos morían sollozantes y crujientes las vacas, burros y caballos por causa del hambre y la sed. Y, es que el veranón produjo en éstos territorios, la hambruna más cruel que se haya visto en el llano durante toda su historia.”

 

Para la académica Linda Egan  “la crónica incluye en su desarrollo un doble propósito indivisible: uno filosófico y crítico, el otro artístico y emotivo. Sus metas memorables, políticas y culturales no se pueden perseguir efectivamente sin la flexibilidad del discurso figurativo y, en el contexto de un género-verdad.” Así que, un cronista es la encarnación de Hermes y  esgrime su bolígrafo para exclamar  los hechos al mundo. Por lo que un cronista es un revolucionario,  protagonista y/o testigo  que utiliza un género literario para ayudar a la comprensión de la realidad. En este sentido, Luis Mendoza Silva nos deleita en su crónica estas líneas:

 

“Cuentan que el indio, fue factor decisivo en la batalla de Las Nutrias, pues, el zumbido del machete y una estrategia suya, que consistía en imitar el ronquido del tigre, hizo que los soldados del Coronel Campero, comandante de la plaza nutrieña huyeran despavoridos, por las sabanas del miedo, después de cruzar nadando en sus caballos el río Apure. Luego del combate, en el que hubo centenares de muertos y heridos de ambos bandos, vinieron las deliberaciones y los reconocimientos a oficiales y soldados destacados en la reyerta.”

 

Para el escritor Jorge Carrión  “la crónica desde sus inicios, posee un sentido del compromiso que la distingue  periodísticamente pero a su vez posee licencias literarias que llegan a contradecirla.” De ahí justamente  intento  decir que la  crónica más que un género es una mesa redonda para deliberar. Ahora bien, en  “Vivencias y tradiciones en el rancho campanario, estancia de mi abuelo el guerrillero” el planteamiento nos invita a reflexionar,  este se desarrolla con palabras claras, concisas y transparentes, frases cortas y párrafos construidos  en  extensiones que  facilitan su lectura:

 

“A veces por las tardes, sentado en su taburete añoso, orgulloso de haber vivido en los tres últimos siglos; XIX, XX Y XXI y, de  haber sido el ultimo caporal de aquellas distancias, se quedaba mirando la sabana y pensando en alta voz: “Si volviera a nacer Pedro Pérez Delgado, ensillaría mi mula amarilla, desenterraría la lanza y rompería el juramento del aromo, para irme detrás de esos sueños, que no me dejan dormir tranquilo. Sí, y me iría levantando polvaredas de esperanzas, enarbolando ilusas banderas de libertad y gritando por los mil y tantos caminos del bajío, como hace más de una centuria lo hiciera mi general Zamora”

 

 

Las crónicas en la práctica suelen ser  impresionistas y expresionistas, ya que quienes se encargan de trazarlas son hombres y mujeres que interactúan  con su entorno y, por lo tanto,  son construidos  y deconstruidos por sus  vivencias. Es así como en sus trabajos encontramos un vocabulario rico e íntimo, donde muchas veces la anécdota define  alguna persona o  situación. De acuerdo con esto,  sin necesidad de más comentarios, el cronista comenta sin comentar, instruye sin academismos, guía sin rigor  pero siempre con destreza:

 

“Mi abuelo, era alto, moreno, ojos claros y mirada profunda como si quisiera leernos el pensamiento. Pelo liso y recio como su estirpe. Voz de trueno, carácter fuerte y jovial. Experto creador de historias míticas, conocedor de una incontable cantera de leyendas, que forman parte del imaginario popular de la sabana. Con cierto orgullo de héroe, como si se tratara de un trofeo de guerra, nos mostró una noche, sentados en círculo, bajo la luna que iluminaba el patio grande, las cicatrices del brazo defectuoso, donde le arañó una tigra…después nos dijeron, que esas cicatrices eran producto de la guerra, pues, según fuentes dignas de todo crédito, él actuó siendo joven, en algunas batallas, combates o escaramuzas”

 

Para el creador Monsiváis las crónicas son: “la coexistencia de lo global y lo local, de lo popular y lo exclusivo, de lo tradicional y lo moderno, lo que lleva a cruzamientos que se sobreponen a fronteras tradicionales entre opuestos.” Así podemos afirmar, que todo cronista al desarrollar una idea  tiene un sentido y una esencia  que lo impulsa a crear, se escribe sobre algo, por algo y para algo. Se narra un hecho y se le da al relato un sentido apreciativo-axiológico,  es decir, que el narrador tiene como objeto la reflexión sobre ciertos valores objetivos o subjetivos de un personaje, de la sociedad e incluso de sí mismo. Por otro lado, en el trabajo Mención publicación, titulado “Kiko, mi vecino”, de  la autora Yohana Toro,  podemos observar esta característica que  impregna a la historia de alma y logra en el lector una sensación de  intimidad:

 

“Cuando lograba reunir algunas monedas, las suficientes para adquirir con formalidad un cuarto o hasta una media de miche, se acercaba hasta la bodega y desde la puerta, en su lenguaje particular mientras señalaba las botellas y el dinero al mismo tiempo lograba hacerse entender, entonces papá, muy serio, daba la vuelta al mostrador y le entregaba su pedido. Kico escondía la fría botella entre sus pantalones y se marchaba presuroso por llegar hasta su cuarto, en algunas ocasiones era interceptado por alguna otra alma que tenía necesidad de sentir el calor espirituoso de esta bebida, en esos momentos se podía ver al loco Kico sonreír ante la certeza de que en ese instante era poseedor del preciado don de la amistad alcanzado al fin por la apremiante necesidad de compartir la misma botella.”

 

Juan Villoro escritor y periodista  enunció  hace varios años en referencia a la crónica que  “Si Alfonso Reyes juzgó que el ensayo era el centauro de los géneros, la crónica reclama un símbolo más complejo: el ornitorrinco de la prosa.” De igual modo, afirma este escritor: “La crónica es una criatura cuyo balance biológico depende de no ser como los animales distintos que podría ser”. En esencia la interacción de los diversos géneros literarios en la composición  de la crónica le brinda su carácter intimista y auténtico, lo que le permite a los escritores un mundo de posibilidades en la crónica “Carne de avión” del poeta Eleazar Molina, “Gonzalo Fragui”,  premiada con Mención publicación de la que extraemos este candoroso fragmento:

 

Cuando llegó el primer avión a Mérida, don Máximo Torres, el cartero de Mucutuy, subía lentamente con su burro la cuesta de Las González. Apenas sintió pasar levemente el avión y don Máximo en su inocencia pensó que sería un pájaro.

Antonio Blanco, un vecino de don Máximo, cuando lo vio llegar de Mérida inmediatamente fue a visitarlo. No había terminado de entrar a la casa, y sin descargar todavía el burro donde llevaba el correo, cuando Antonio lo atajó:

– Perdone, don Máximo, es que yo quería saber si usted vio el avión.

Don Máximo, que era un gran fabulador, no perdió la ocasión:

– Pues, el avión no lo vi, pero carne sí comí.

– No sea burlisto, don Máximo.

– No, no me burlo, Antonio, es verdad. Los aviones son como los pájaros, son animales carníbulos, aves de carne y hueso, como los zamuros o las águilas, pero más grandes.”

 

La crónica narra, describe y sitúa  a los personajes desde muy distintos ángulos y emplea recursos dramáticos para mantener la atención del lector con  un sutil lirismo y el empleo de figuras retóricas  (metáfora, hipérbole, antítesis, paradoja, símil,  metonimia, anáfora,  entre otros).  Esto  permite transmitir belleza y mayor expresividad estética por medio de la palabra.  En ese sentido, el relato de Bethilde Ledezma, Esa voz que venía de ella era la sangre de mi abuela,”  nos brinda una muestra de ello:

 

“Tengo grabado en el cuerpo la memoria de los amaneceres de mi niñez. Me refiero a que, más que una evocación mental, esa memoria me viene por los sentidos. Así es que mi piel de vez en cuando recuerda el calor de ese nicho que hacíamos mi madre y yo para dormir, la veo en la madrugada vestida de blanco amasando el desayuno, oigo al pajarerío cantando haciéndole coro al gallo, siento el silbido frío del viento que se colaba por el bahareque, me erizo al recordar el espanto de la sayona anunciada por la radio y salivo un humo a café recién colao. Entonces, en esos años ’70, era feliz.”

 

Finalmente, la crónica biografía es un subgénero difícil de elaborar entre todos los tipos de crónicas que se puedan escribir. El cronista enfrenta en un relato expositivo la vida de un personaje real desde que nace hasta que muere o hasta la actualidad. En su forma más completa, explica sus actos con arreglo al contexto social, cultural y político de la época, intentando reconstruir documentalmente su pensamiento y figura, ese el caso de la creación  Alí Primera: Entrevista Imaginaria”  de Pedro Concepción, en donde la imaginación, la investigación y la pasión por el personaje nos lleva a través de la estructura del viaje, a recorrer  la vida del cantante del pueblo:

 

“Ya lo dije, nací en Coro y “…soy campesino paraguanero en mi formación, en la vivencia principal del hombre: su infancia. En su música de pájaros, de vientos del norte, del sur y del este; en los árboles de la Paraguaná xerófila, de la Paraguaná seca pero al mismo tiempo de la Paraguaná entrañable, musical, solidaria. La de los cantos de los campesinos en la siembra, cantos de la Cruz de Mayo, salves, merengues y  valses con viejos clarinetes y violines; cuatros con cuerdas de tripa de chivo. De allí surge el canto, de allí nace el canto que me llenó el espíritu y el alma”.

               

       David Figueroa González

Publicado en Crónica

Una puerta en el tiempo: Nirgua Ancestral

Acercamiento al libro Nirgua…Tierra de Magia

El tiempo nunca pasa

no se va

el tiempo se nos queda adentro”

Alí Primera.

 

El municipio  Nirgua  representa el lugar donde  vuelvo  con mis ancestros,   es  el espacio donde cobran vida los relatos  que mi abuela  Estéfana solía contarnos  sentada en su hamaca y mientras ella detallaba sus vivencias, el tiempo se paralizaba, nosotros en silencio degustábamos cada unas de sus palabras.. Oír como ella  describía  “Las cumbres”, es decir, el sitio donde ella había nacido en esta municipalidad,  era realmente encantador, yo sentía que podía caminar por esas montañas, ver su casita en la cima  y oler aquellos pastizales. Quizás  por esas razones  siempre le  he manifestado a mis amigos que visitar Nirgua es abrir una puerta en el tiempo,  es  volar con las alas de  imaginación a un pasado reciente donde se realza  el heroísmo, la tradición  y la resistencia de nuestros aborígenes  los Indios Jiraharas-Ayamán .

 

Al comenzar la lectura de  “Nirgua…Tierra de Magia”  de la escritora amiga  Maigualida Pérez, me reencontré con un pueblo lleno de memorias, las mismas  que tanto adoraba exponer a mi abuela, en sus párrafos se respira un aire que evoca las costumbres de nuestras provincias, sus coloridas montañas y sus calles empedradas bañadas de siglos. Este libro nos presenta una visión romántica, enigmática  y ecológica del municipio. En este mismo orden de ideas, en el siguiente párrafo del  texto Tratado de Coche observamos lo planteado:

 

“  Las montañas que rodean a Nirgua, con  la  luz  del  atardecer  de  aquel  día  estelar,  hacían  galas  del  café como una novia toda vestida de  blanco, hermosa  y virginal  que  espera  al  pie  del  altar,  distante   y misteriosa;   ansiosa   y callada  ante  el  bramido  bajo  del   río  que  viene saltarín y cristalino cubierto por  capas  delgadas  de  espuma blanca  que  se evaporan en el curso del mismo.

 

Como quien logra ver a través del tiempo, cual sacerdotisa la narradora nos transporta en la historia al punto de casi palpar los lugares y situaciones que describe en sus crónicas.  Sus líneas nos sumergen en  un realismo mágico que abarca desde la construcción del  Fuerte  San Vicente, pasando por el grito de libertad  del Negro Miguel, el rey de Buría;  hasta la hermosa leyenda  de nuestra Diosa madre, La reina María Lionza.  En este sentido las palabras del escritor Earle Herrera nos refiere: “Desde épocas remotas, ya  por vía oral o escrita, el hombre va dejando testimonios de su paso por el mundo, gracias a los cuales se conoce el pasado y se explica el presente”. Tal vez bajo esta óptica la autora nos presenta este trabajo impregnado de luz, que como reseña Herrera deja huella más allá del papel y florece en el alma, muestra de ello lo observamos con el siguiente relato titulado MaríaLionza:

 

 “Cuenta la leyenda, que  la diosa de  la selva antes  de   entregarse   al  español,  prefirió escapar y desde los altos de  la  zona  de   Los Madrileños, internándose por el cerro del Picacho bajó por los  caminos  entre  la Palma  y  los Cogollos hacia Chivacoa  y  perdió  su   rastro  -desesperada-  en  la  montaña  de   Sorte,  llena  de  tesoros  naturales  donde se  oía  su  canto triste y   lánguido  por  las  tardes.   Dicen  que  el  Español  enamorado  la  buscó  durante   el  tiempo  que le quedo  de vida.  Perdiendo la razón; la oía cantar y  hablar  con  los  animales  del  monte.”

 

 

Al pasearnos por  “Nirgua…Tierra de Magia”   descubrimos el sortilegio que envuelve a un  municipio, de igual manera sus páginas colmadas de vida son un aporte a la autoconciencia y autoestima de una sociedad  ya que reivindica  a personas o grupos sociales que  generalmente han sido  excluidos de la historia oficial. En tal sentido, en esta publicación  disfrutamos  del patrimonio cultural de una ciudad  a través de la visión lírica  de la autora, acción esta que nos permite percibir el compromiso social que posee Maigualida Pérez con la tierra que se grabó en sus sentidos como los petroglifos en las piedras del tiempo, Este hecho lo podemos constatar en las  líneas “Nirgua… Tierra de Magia”  texto que presta su nombre a este libro:

 

    “En  la  intimidad  de la montaña, circundada  por quebradas y planicies,  sus   cuerpos   danzan   ataviados   de   la   jerarquía  que   les  otorgan    sus  hermanos  y  en  la piedra dejan la huella  indeleble  de  su  histórico  paso  por  esta  tierra  llena  de   bondades   y belleza que es Nirgua:  Nirva  del Callao;  Nirua la del Prado!”

David Figueroa González

Publicado en Ensayo

Un pasaje a tu nombre de Reynaldo Armas, misterio bajo el canto al amor

A todos aquellos que aman, o son amados en silencio

 

“No te rindas que la vida es eso,

Continuar el viaje,

Perseguir tus sueños,

Destrabar el tiempo,”

 Mario Benedetti

 

Hace poco conversaba con una amiga sobre el cantante y compositor Reynaldo Armas, hombre que sin lugar a dudas es uno de los iconos  de la música llanera venezolana. Ella me manifestaba que las canciones  amorosas de este artista lograban tocar su fibra almática y hasta  saltar de su pecho  suspiros al viento.  Es que la complicidad del silencio entre dos almas,  sólo necesita el revolotear  de unas tonadas  para abrir  una sabana de emociones, es por ello, que siempre digo que los seres humanos en  los asuntos  del sentir somos todo un mar.

En este sentido la canción “Un pasaje a tu nombre” compuesta por Reynaldo Armas, nos baña de esas experiencias sentimentales al ritmo del arpa, el cuatro y las maracas, pero en este caso en particular,  la musa inspiradora  es un ser que se describe etéreo y mágico, pero sin nombre,  hecho  que nos permite colocar  cualquier rostro de nuestra imaginación en sus líneas, así leemos;

 

Este pasaje quiero que lleve tu nombre
y no te asombres si lo escribo para tí,
yo no le puedo prohibir al pensamiento
que vuele tanto si él es quien vuela por mi.. .

Este pasaje llevará siempre tú nombre
y aunque te asombre nunca nunca lo diré,
no quiero voces que interrumpan el silencio
yo quiero notas que te digan el por qué?”

 

 Como el amor a primera vista,  o flechazo  pasional que  nueve el mundo en un segundo,   el cruce de una mirada con una extraña  puede  roba el aliento, algo así ocurre en  esta composición musical  que nos dibuja un corazón desbordado  de carnalidad y tribulación, que ama desde el mismo momento en que conoce a su fuente de iluminación. Sin embargo, la  actitud de indiferencia a la que se enfrenta,  no le resta fuerza a su galopante amor; muestra de ello lo leemos a continuación:

 

si estoy amando sin saber cómo ni a quien,
mi pobre vida se ha convertido en desdén
y es más intenso desde que te conocí.

 

 La canción   “Un pasaje a tu nombre”  refleja  los sinsabores del amor que se mantiene sumergido entre el miedo  a no ser correspondido y  las heridas de un pasado,  que  se han ido borrando gracias  al tiempo  que sabe hacer su trabajo.   Sus  versos   son un canto al amor sufrido, pero esperanzado  como los  amaneceres,  luces primigenias, luz  que  alimenta  los sueños  aún al despertar.  En tanto leemos:

 

¿Cómo negarlo?

si aquí en el fondo me parezco tanto a tí,
sé que te quiero también que voy a sufrir
y eso que importa pues no te quiero perder.

Te estoy amando
con gran delirio pero me siento feliz,
el mal de amores ya borró la cicatriz
sueña conmigo que yo también soñaré.

 

Como una invitación a la lucha por lo deseado entrevemos en las rimas de este pasaje una relación con en el siguiente poema del escritor Mario Benedetti titulado  NO TE RINDAS:

 

“No te rindas, aún estás a tiempo/De alcanzar y comenzar de nuevo,/Aceptar tus sombras,/ Enterrar tus miedos,/Liberar el lastre,/Retomar el vuelo./No te rindas que la vida es eso,/ Continuar el viaje/…Porque no hay heridas que no cure el tiempo./”.

 

Reynaldo Armas de manera ingeniosa,  concluye esta pieza con el mismo  velo de misterio que nos  mantiene durante toda la canción, ya que al igual que no da pista sobre quien es  la Dama que inspiró la obra, nos deja esperando en la voz del silencio, el murmullo de un te quiero que regrese en la noche para hablarle de amor;  hecho que descubrimos en las siguientes líneas:

Y no te asombres
si oyes tú nombre de noche como un rumor,

soy el silencio mira que quiere hablarte de amor
quiéreme un poco que yo también te querré.

 

 

UN PASAJE A TU NOMBRE – Reynaldo Armas

   https://www.youtube.com/watch?v=j1HjABAOU20

 

David Figueroa González

Publicado en Cuento

El creyente

Aquella sensación le era familiar, la tenía presente desde hacía varias semanas.

Al levantarse sin ninguna razón aparente podía sentir un peculiar olor a sudor y muerte que impregnaba su habitación. Cuando caminaban por la casa de paredes marchitas, las sombras agobiadas por la soledad, se suicidaban saltando a la luz .

A medida que el día se consumía, un extraño sonido que le perturbaba desde el amanecer se hacía más sólido. Era una especie de eco que le erizaba el cuello.

Una mañana ahogado por el desespero le abrió la puerta a un testigo de Jehová, con la esperanza que sus salmos le librasen de sus males, sin embargo y a pesar de sus ganas de evangelizar, el fiel creyente no pudo cumplir su cometido, ya que con asombro e incluso temor en sus ojos, gritó; . .Señor báñese

Publicado en Cuento

EL LADRILLO QUE TOMÓ VIDA

 

“Hasta que ya entonces
no quede más que un ladrillo solo,
el último ladrillo… la última palabra”
León Felipe

 

   Cierto alfarero luego de ardua labor exponía con vanidad el fruto de su trabajo, un brillante ladrillo que a la vista era perfecto. Todos los transeúntes miraban el ejemplar con algo de admiración en sus ojos.  El tiempo inclemente mostraría la belleza que el fabricante con su sudor le imprimió al objeto.

    Aquel ladrillo comenzó su vida con un trabajo importante, había sido parte de la construcción de la majestuosa  Muralla China, él y sus compañeros de faena habían murallalogrado intimidar a los invasores en más de una oportunidad. Pero cierto día   los bárbaros pretendieron  invadir ese país asiático, más  luego de varios esfuerzos, sólo lograron llevarse de recuerdo un  ladrillo algo cansado y ya no tan brillante, ni vanidoso como en sus día mozo.

 No  se sabe de qué manera  viajó   ese hijo del fuego y del barro para  terminar como parte del Domo de la Catedral de Notre Dame, donde  logró a lo largo de los años,Paris-Notre-Dam presenciar innumerables acontecimientos históricos, tales como: la coronación de Napoleón Bonaparte y la de Enrique VI de Inglaterra, también la beatificación de Juana de Arco. Sin embargo hasta en los días más claros las nubes se empeñan en ocultar al Sol.

   Fue así como en la Primera  Guerra mundial y luego de una serie de bombardeos por parte de los alemanes, en ese  septiembre infausto, aquella pieza de arcilla salió expelida surcando los cielos grises de Francia, hasta llegar a un río Sena pintado por la muerte.

   Dormido en el fondo del Sena  por más de dos décadas, el desafortunado  bloque desena barro   vio las aguas pasar mientras confirmaba las palabras de Heráclito de Éfeso: “No nos bañarnos dos veces  en las aguas de un mismo río”. Fue así como sobre un nuevo caudal salió a la superficie de las manos de Leslie Robertson, quién casualmente se encontraba en Europa recordando sus años de soldado en la Segunda Guerra Mundial, mientras  admiraba  las aguas de un Sena calmado. De esta manera el sobreviviente de siglos fue  a parar al escritorio del joven pero promisorio arquitecto.

   Por motivos del destino,  años más tarde sería él junto a Minoru Yamasaki,  los arquitectos encargados de diseñar el World Trade Center de la ciudad de Nueva York,  y a modo de honrar las vidas perdidas durante la Segunda Guerra Mundial, Leslie Robertson colocó el maltratado pero orgulloso ladrillo que había rescatado de las manos del Sena, en el pináculo de recién terminado edificio

   Un septiembre,  nuevamente septiembre,  la desgracia llegó al lugar de su wordmorada de las manos de un avión que impactó la torre donde descansaba

El día de hoy su paradero es incierto, algunos piensan  que ha vuelto a  su esencia y es parte de la tierra que  alimenta los árboles del Central Park, los más escépticos creen que ha vuelto a trabajar en la arquitectura, donde espera su  nueva desgracia…

 

DAVID FIGUEROA GONZÁLEZ

Publicado en Ensayo, Libros, Novela

El mundo insurgente de Las Hormiguillas

 

“La poesía es una hormiga
devorando un caramelo
en el fondo del mar”

Manuel Barreto

A veces cuando estoy en mi casa, sentado frente al escritorio de la biblioteca, y veo los libros agrupados hombro a hombro, lomo a lomo, recuerdo mi infancia y, dado que solía fantasear sobre la forma en que los libros llegaban allí, a su nuevo hogar para bañarnos con su sabiduría. Siempre fue agradable pensar que los libros tenían vida propia, incluso hoy día me place creer que los libros llegan a nuestras manos por una suerte de selección previa del libro sobre el lector.

La obra Las Hormiguillas del escritor Carlos Zambrano me refirma la creencia en cuanto a la elección previa del texto sobre quien la disfruta, pues, este trabajo publicado por la Fundación Editorial el perro y la rana, llegó primero a las manos de mi esposa enviado por su autor. Pero luego una tarde estaba en el refugio, “mi biblioteca,” y el libro estaba allí sobre el escritorio, como queriéndose colear entre los otros que esperaban ser disfrutados; así comenzó mi aventura entre las letras de esta novela.

El libro Las Hormiguillas es una aventura literaria que se desarrolla bajo un conocimiento concienzudo de diferentes técnicas narrativas, las cuales permiten al lector recrearse en una narración que evoca historia, poesía, filosofía y el encanto epistolar. No es casualidad que los interlocutores primordiales de esta narración sean los mencionados insectos ya que estos según el investigador Jean Chevalier en su Diccionario de símbolos: nos define de la manera siguiente: “La hormiga es un símbolo de actividad industriosa, de vida organizada en sociedad, de previsión.”, lo cual podríamos aplicar a la labor de armar este libro. En palabras del autor: “en esta obrilla no conseguirás entretenimiento alguno; por el contrario, sólo muertes, ingratitudes, voces imperialistas, bocas absurdamente sumisas y personajes mentirosos”

Esta historia consta de siete capítulos, el primero, es una especie de presentación titulada “El inicio de un todo insatisfecho para todos”, donde el escritor trata de sumergirnos en el argumento bajo el cual se desarrollará su creación literaria. En él encontramos un lenguaje íntimo y con una marcada connotación social, en el que se crea una atmósfera de trabajo colectivo del que van surgiendo las ideas, el síguete párrafo da cuenta de ello:

“En cuanto a los nombres de mis hormigas personajes (Negra y Marrona) te confesaré: En los primeros borradores inventé una discusión entre tú y yo para dotarlas de un nombre, luego rechice las palabras y eliminé tal enfrentamiento por cuanto veía en ello muchas páginas inútiles. Te resumo lo importante: allí tú querías para las hormigas nombres de humanos: María, Mac Piterson, Sinforosa. También deseabas colocar la ignorancia en sus mentes. Me opuse a eso, jajaja recuerdo mi respuesta: ¿Acaso no has aprendido que hasta las hormigas lectoras empiezan a darse cuenta de lo importante que es utilizar el tiempo llenando crucigramas?”

Más adelante el ensayista Carlos Zambrano mantiene ese diálogo del yo plural y nos revela, gracias a la humanización, cómo sus personajes las hormigas Marrona y Negra van digiriendo de la sociedad sus aristas más agudas. De igual manera, pudiésemos decir que esas simpáticas e irónicas protagonistas, logran generar en los lectores reflexiones sobre el colectivo, políticas culturales e incluso literatura. En algunos casos, es como si te encontraras en un aula con dos profesoras himenópteras que de forma amena instruyen sin aburrir, así, en el “Capítulo reclamado”, nos encontramos con:

“El Manco de Lepanto, desde la distancia, estará muy satisfecho de ver su obra en manos de toda hormiga, y no como quisieron, ¿quisieron? algunos “entendidos” d ciertas naciones hispanas….”

En el mismo orden de la ficción la hormiga Negra nos explica:

“¡Ah!, y en cuanto a los capítulos de la presente e inentendible narración no te sigas preocupando, por cuanto ya Sartre demostró que: la novela no debe responder a la premeditación del novelista, sino a la libertad de los personajes….

En otra palabras, estamos en libertad de hacer cuanto queramos- claro, sin rebasar los límites impuestos por Destino- para la hechura de este cuento-novela”

El título “Cornelio en el llano” comienza con una descripción del llano, un llano puro, con rasgos virginales y continua la presentación con una sátira contra el tema de la negritud y la esclavitud mediante el uso de la parábola y, a través de la personificación, le otorga al personaje, un perro, las característica de sumisión que le son propias, las que manifiesta ante los colonizadores. O como se explica en el Diccionario de símbolos de Jean Chevalier: “En el Japón el perro goza muy generalmente de una consideración favorable: compañero fiel”, más claro aún lo refleja la frase popular: “el perro es el mejor amigo del hombre”; razón por la cual, probablemente, sea éste la figura central en esta sección, muestra de ello lo podemos disfrutar en este extracto:

“Perro-dijo Violante-: de ahora en adelante usted queda encargado d los trabajos arduos, fuertes, dentro de esta casa. Está obligado a permanecer aquí día y noche. Sólo podrá salir cuando yo se lo indique. Arsenio, en tono más amable, acotó: Entienda, Perro: mi amada y delicada esposa no quiere lidiar con indios ni negros extraños; ella prefiere los brazos ayudantes de un esclavo con fuerza”

Como en una composición dramática encontramos un diálogo artístico entre el creador y la sociedad con cierto aire dramatúrgico. En algunas ocasiones Carlos Zambrano nos regala en las páginas de Las Hormiguillas una crítica a la avaricia y a la explotación del hombre por la codicia que reina en algunos corazones, el nacimiento de “El niño esperado”, se puede apreciar lo dicho anteriormente:

“Cornelio también era inculto, por eso se le debía perdonar sus incongruentes razonamientos caninos, uno de ellos:

La voluntad entreguista de la hormiga que se siente inferior produce, en el alma dominante, un refuerzo gigantesco; de tal manera, el de abajo cree necesitar ayuda y el de arriba llega a sentirse indispensable, con lo cual, la escondida voluntad interesada de éste queda solapada tras una máscara de utilidad que redundará en prejuicio para la mayoría hormiguera.”

“La carta de El Loco” es la voz del inocente, del no nacido que disculpa a sus padres, es quizás, la palabra del inconsciente colectivo que estudió Jung, quien establece que; “Contiene toda la herencia espiritual de la evolución de la humanidad, las grandes “imágenes primordiales” de como las cosas han sido para la humanidad, y aparece nuevamente en la estructura cerebral de los sujetos.” Por tal motivo, esta epístola nos incita a reflexionar con el siguiente discurso:

“Comenzaba yo a formarme en el vientre de mi querida y adorada mamá Domitila. Desde allí podía darme cuenta de lo que ella sufría por provenir, yo, de un ser distinto a los de la clase superior; ¡tonta!; no sabes las sandeces que te atormentan; ¿Qué harás con trono y riquezas si rechazas el que El Creador te haya dado la dicha y el milagro de ser madre?, ¿sabes cuántas mujeres en el mundo darían todo a cambio de sentir sus vientres con un latido en su interior?, ¿sabes cuánto lloró, suplicó Ana, la esposa Elcana, para que Dios la congraciara y poder así parir a Samuel?”

Por su parte. “Pueblo Imperial y pueblo Cautivo” es el canto triste y melancólico de un “Loco” ante el corazón oscuro de sus congéneres, especie de aullido solitario de un lobo sin manada, trova irreal, narración apológica en algunos casos que permite la introspección, como se expresa en el epílogo de Las Hormiguillas: “ Una novela fabulada o fábula novelada, donde el autor deja claro – tal vez con cierta ironía – que los acontecimientos allí narrados no se asemejan <por ningún motivo> a lo sucedido en nuestra patria”. El siguiente fragmento nos dibuja un trazo de ese fabular lleno de ironía:

“¡Ah, iluso y tan lleno de energía ajena!: ¿se te ha olvidado la transformación de los otroras rostros alegres hacia amargos caparazones de quienes pusieron todas sus esperanzas en un gobernante ex prometeico de un futuro mejor,, el cual, ante el poder recién tomado, optó por plegarse a las directrices de potencias extranjeras en desmedro del hormiguero agonizante”

La novela Las Hormiguillas es el grito insurgente de quien sufre por su tierra, es la oda de un hombre enamorado de su terruño, es la invitación al yo múltiple “voces juntas que alarguen la vida; y cuerpos prestos a darse paz. Como apunta la docente universitaria y prologuista Isabel Rivero: “En el texto Las Hormiguillas… hay toda una reflexión de la historia, una queja que rechaza la injusticia y hasta una voz irónica que clama por un mundo mejor.”

David Figueroa González

Publicado en Ensayo, Libros, Poesía

Caminar entre Diosas y demonios

Si Dios no existiese habría que inventarlo.

Porque, comprenderéis, es precisa

una religión para el pueblo.”

Voltaire

Caminando por el centro de Lima y deambulando sin rumbo fijo observaba la arquitectura, de repente un aroma familiar, un olor a papel viejo me llamó la atención desviándome aún más hacia una pequeña calle que parecía estallar de libros usados. Eran cuadras y cuadras de libros que estaban allí huérfanos de dueños y preñados de historias escritas y vividas. Sin embargo; parece extraño cómo los libros pasan de mano en mano, a veces me hace pensar que la fuerza que los crea le imprime su carácter misterioso el cual le permite llegar a tener vida animada en las manos generosas de quien llega a despertarlo. Son como especie de duendes caprichosos que saben dónde nacen, pero que no conocen su destino final.

Hace poco recordaba aquella tarde cuando reunido con los escritores Radamés Giménez y David Figueroa Figueroa, conversábamos en torno a los poetas que han influido en su formación lírica, y el poeta Figueroa, como siempre con sus libros debajo del brazo, sacó uno de sus autores favoritos, más para mí ocurrió lo sorprendente cuando dentro de ellos también aparece Diosas y demonios, escrito éste por el amigo Lucas Barreto o Lucas de Juana, como él mismo se hace llamar. Cuando aprecio el libro me digo con entusiasmo ¡qué bueno salió el poemario de Lucas!, lástima que no lo tengo. Inmediatamente, Radamés toma en sus manos dicho ejemplar y me dice: “tenga poeta, es suyo, yo se lo regalo”. Y así saltó de un dueño a otro, validándose mi teoría sobre la voluntad voluble de los libros.

Ahora bien, en algunos de los poemas de “Diosas y demonios” encontramos versos con una postura política bien definida y un desarrollo lirico sólidamente planteado. En los poemas constatamos lo que el ex Presidente Chino Mao Se Tung dijo en el Foro de Yenán sobre Literatura y Arte en el año 1942, cuando planteó la unidad de la política y el arte, es decir, la unidad del contenido y la forma. Para ese entonces, Mao decía:

Una obra de arte que carece de valor artístico, por progresista que sea en lo político, no tiene fuerza”. De acuerdo con lo expresado en el poema “Balar de ovejas por silbidos de bombas”,

Encontramos esa perfecta combinación “política-arte”, como lo planteaba el Presidente Mao. Muestra de estos elementos visualizados en el texto del autor Lucas de Juana que relacionamos con lo manifestado por Mao lo apreciamos y disfrutamos fragmento:

Y en ese génesis sagrado

con diásporas de Sión

fue formándose un feroz sionismo,

el que ha llevado el terror y holocausto

al nacimiento y vida de los niños palestinos

y ellos judíos desesperados

en masa quemados

Heredaron otro odio,

aprendieron otra furia

que con la quebrada cruz

les enseñó el nazismo”

Como si estuviese ungido por los poetas malditos, Lucas Barreto realiza un arte libre, provocativo e irreverente, y en algunos casos se aleja de las “normas establecidas” para dar rienda suelta a la creación; así como también se atreve a desarrollar temas considerados tabú, como la posición de las iglesias en la sociedad. Quizás por ello algunos versos nos dejan un sabor Sartriano de existencialismo ateo, pues en este sentido en los versos del poema “Creadores de dioses y demonios” podemos observar esos detalles:

Y así fueron apostolando

salmos y parábolas

y el espíritu del hombre silvestre

se confundió y todo se llenó de dudas

sectas y religiones

y el templo de Jesús

se convirtió en la empresa

más grande de los mercaderes

que visten de sonata

y la simonía conocen muy bien.

Ellos acusan de ateos

a quienes dejaron de creer

en su milenaria fábula

y de negar al Dios que crearon

y que ellos mismos mataron”

Uno de los elementos que se puede constatar en este poemario, es el canto de este trovador a sus raíces yaracuyanas, en especial, a la tierra mágica de Chivacoa, en el que se destaca la fertilidad de sus suelos y la majestuosidad de la naturaleza, como también la herencia de los aborígenes, Caquetios y Jirajaras; todo ello representado en la imagen mística de la reina: la Diosa María Lionza, corazón vegetal enclavado en la montaña de Sorte, en tanto el texto “Marialionza” es una oda a madre Natura:

Quiero dormir en tu lecho

sin velas ni fogatas

que luchen contra tu sagrada oscuridad

El sueño de nuestros aborígenes

tu lo haces realidad,

porque el sincretismo desafiante

ante tu merced se inclina

Y voces de toda la madre tierra

a ti claman en angustia

cuando no son oídos por sus dioses”

Otro aspecto digno de realzar, es la construcción tipo crónica que encontramos en algunos poemas, incluso, el juego literario que el autor realiza en las líneas de “Maíta. Allí disfrutamos de una carta escrita desde su corazón, la cual se sumerge en el universo, lugar común donde todas las almas son una, y desde ese plano se confiesa, sin rabia ni amargura, pero sí con nostalgia, la que nos hace viajar a su infancia, donde apreciamos en ese viaje a un niño que atesora las enseñanzas de su madre y transforma ese mundo en nuevos mundos, gracias a la poesía:

Entonces la soledad,

tristeza y dolor

por la luctuosa pérdida

de tu ser amado

acabaron con tu vida

que era mi vida

ahora camino solo y triste

y en tu ausencia

tu Dios me abandonó también

y espantado de mí hoy

me refugio en aquel abecedario

que me enseñaste cuando niño

y hago de mi dolor canciones

y poemas de mi tristeza

para decirles a todos

que tu oráculo se equivocó”

Leyendo algunos de sus textos notamos cómo sus palabras “se adelgazan a veces como las huellas de las gaviotas en las playas”, ello en cuanto al manejo tierno y delicado que hace el escritor de un recurso expresivo como el diminutivo y, a pesar del mismo, en ningún momento su uso resta fuerza a la palabra, sino que por el contrario, carga el verso de una connotación afectiva dejando ver una vez más la sensibilidad del poeta cuando describe o se refiere a los niños, en este aspecto en las líneas de “Claudia” esos elementos son descifrados por nuestros ojos:

Tus ojos son dos luceritos

que alumbran el porvenir

tu risa es un trinar de aves

que nos conmueve de dulzura

y tus ocurrencias sin darnos cuenta

nos llenan de orgullo y vanidad

y sin parar las contamos……..

y que alegría volver a verte Claudia

con tu carita de amor, de golosina,

de flores y mariposas.”

 David Figueroa González